|
La filtración de proteínas transgénicas
en el suelo
|
Muchas plantas derraman compuestos químicos en
el suelo a través de sus raíces. Hay inquietudes
de que las plantas transgénicas pudieran derramar
compuestos diferentes de los de las plantas tradicionales,
como una consecuencia no buscada de su ADN modificado.
La especulación de que pudiera estar sucediendo
esto genera la preocupación de que puedan resultar
afectadas las comunidades de microorganismos que
viven cerca de las plantas transgénicas. La interacción
entre las plantas y los microorganismos del suelo
es muy compleja y los microorganismos que viven
alrededor de las raíces también dejan escapar
compuestos químicos al suelo. Se deben efectuar
muchas más investigaciones para poder conocer
las relaciones que existen entre los microorganismos
y los cultivos tradicionales. Los intentos de
descubrir si las plantas transgénicas están modificando
el suelo y si esas modificaciones son benéficas
o nocivas, se ven obstaculizados por nuestra falta
de conocimientos científicos básicos.
Algunos estudios han intentado describir las
condiciones de suelos donde se producen cultivos
transgénicos. En un estudio canadiense (Dunfield
y Germida, 2001), se hicieron pruebas con
muestras del suelo tomadas alrededor de cuatro
variedades transgénicas de canola y cuatro variedades
tradicionales. Había algunas diferencias vinculadas
con el hecho de que el cultivo producido fuera
transgénico o tradicional. Otras características
del suelo eran similares, cualquiera que fuera
el tipo de cultivo, y ciertas diferencias no se
relacionaban con el tipo de cultivo. Un análisis
de los ácidos grasos que se asocian con ciertos
tipos de microorganismos del suelo indicó que
las raíces de las plantas transgénicas tal vez
alberguen concentraciones más elevadas de ciertos
microorganismos, pero es esencial realizar otras
investigaciones para determinar si esto es cierto.
|

Raíces de plantas en el suelo. Fuente: Rural
Life Center, Kenyon College |
Las raíces del maíz Bt dejan escapar la toxina Bt al
suelo y se sabe que esta toxina se une a ciertos componentes
del suelo, donde puede permanecer por más de 200 días,
protegida de la degradación y manteniendo su capacidad
de matar las larvas de insectos (Saxena
et al., 1999). Estas características serían consideradas
una ventaja cuando el blanco de la toxina es un insecto
que vive en el suelo. No se sabe si la fuga proveniente
de las raíces llevará a largo plazo a una acumulación
de la toxina Bt en el suelo de los campos de maíz, ni
cómo podría afectar esto a microorganismos o insectos
que viven en el suelo a los cuales no se pretende perseguir.
Un informe publicado en el periódico canadiense Le
Devoir (Gravel,
2001, http://131.104.232.9/agnet/2001/12-2001/agnet_december_18.htm#GMOS
POLLUTE THE SAINT LA) afirmó que los sedimentos
tomados del río San Lorenzo en Quebec, cerca de un campo
de maíz Bt, contenían cinco veces más toxina Bt que
las muestras tomadas en aguas de drenaje y sedimentos
alrededor del campo. Los resultados fueron mencionados
en un simposio internacional, en una exposición del
profesor Jean-François Narbonne, de la Universidad de
Burdeos. Se ha comunicado también que otro científico
asociado con el proyecto de investigación ha dicho que
las cantidades de Bt en el sedimento del río eran "cantidades
mínimas", no concentraciones elevadas (http://131.104.232.6:3500/gmo/btriver.htm).
Es necesario efectuar otras investigaciones para esclarecer
los resultados del estudio. No se sabe si la toxina
Bt presente en sedimentos del río tendrá algún efecto
sobre los organismos fluviales.
|