
Estructura que contiene la semilla en el teosintle,
la planta silvestre a partir de la cual se generó el maíz.
Foto: Hugh Iltis
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El maíz se originó en el sur de México
cuando los primeros agricultores seleccionaron variantes de
la planta silvestre teosintle que generaban más semillas y las
producían en una forma más fácil de cosechar. Los agricultores
continuaron seleccionando las primeras plantas de maíz para
obtener adaptación a distintas condiciones ambientales, una
mejor apariencia y más usos como alimento. Este proceso fue
ayudado por la tendencia natural de las plantas de maíz a efectuar
la polinización cruzada con otras plantas de maíz, con lo cual
se entremezclan los genes y se produce una mayor variación,
a partir de la cual se pueden seleccionar las plantas más convenientes.
La diversidad genética natural del maíz en su zona de origen,
combinaba con la diversidad geográfica y étnica del sur de México,
ha dado como resultado que los agricultores hayan desarrollado
muchas "razas criollas" diferentes, variedades autóctonas de
maíz que están adaptadas a zonas específicas. En consecuencia,
se considera que el sur de México es un centro mundial de diversidad
genética del maíz, un recurso en potencia para los fitomejoradores
de maíz de todo el mundo. |